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Actualmente existe una tendencia generacional por quedarse a vivir en casa de los padres muchos años después de ser mayores de edad, pero no quiere decir que todos así lo deseen. Existe una gran cantidad de jóvenes que quieren ser independientes de todo y de todos. 

Pero…¿cuál es el entorno económico adverso al que nos enfrentamos?

Los ingresos son cada vez menores y el desempleo va en aumento, además el costo de adquisición o renta de un inmueble ha incrementado con mayor proporción con respecto al ingreso ‘per cápita’ en los últimos años. 

La mayor parte de los miembros de la generación ‘millennial’ no tiene planes de casarse o ‘sentar cabeza’ con una pareja antes de los 30, por otro lado tampoco piensan vivir en casa de sus padres hasta esta edad. Por esa razón, y considerando el componente económico, vivir con roomies es una de las mejores opciones que se tiene.

Sin embargo, vivir con roomies no es pura felicidad, aunque sean amigos, en el aspecto financiero existen 8 consideraciones que deben de cuidar para mantener sanas las relaciones con tus roomies y tu cartera.

1.- Todos los roomies deben tener suficiente ingreso. 

Si ya tienes el grupo de roomies con los que piensas mudarte, pero aún no tienen dónde y siguen buscando, deben asegurarse que el monto proporcional de la renta no rebase el 30% de los ingresos de cada uno.

Así podrán estar tranquilos en que nadie pasará malos ratos cada mes que se deba pagar la renta.

2. Determinen el porcentaje de renta que pagará cada quien.

No existen casas o departamentos con 3 o 4 recámaras iguales, unas son más grandes que otras e incluso algunas tienen baño y vestidor propio. 

Deben definir qué habitación tendrá cada quién y dividir el monto de la renta de manera acorde, probablemente no es lo más justo que todos paguen lo mismo si son cuartos diferentes. 

3. Definan quién será el responsable de los pagos.

Una casa o departamento requiere muchas obligaciones y responsabilidades, como pagar la renta y los servicios. 

Deben definir quién se hará cargo de cada uno de los pagos para evitar atrasarse en los mismos, porque de lo contrario, se tendrán que pagar comisiones. 

4. No gasten de más amueblando. 

Al momento de compartir una casa o depa, no deben gastar demasiado en muebles nuevos, deben pensar que dentro unos años que quieras tener tu propio espacio, los muebles probablemente no te sirvan. 

Cuando te mudas con roomies, amueblar su departamento dependerá en gran medida de los muebles que cada uno ya tenga. 

Deberán hacer un inventario de los muebles que cada uno puede aportar y definir qué otros necesitan. Establezcan un presupuesto máximo para comprar lo que falte y si quieren  reducir costos pueden considerar comprar muebles usados para restaurarlos.

5.- Gastos adicionales. 

Quizá llevas años sin ver una sola hora de televisión y te basta con una computadora para ver Netflix, sin embargo, uno de tus roomies quiere contratar un servicio de TV por cable.

¿Sería justo que tú también lo pagaras? Puede ser que no, a menos que empieces a ver televisión y goces del servicio gratis a costa de tu roomie.

Es importante que decidan qué gastos se van a dividir y qué gastos deberá asumir cada quien por cuenta propia. Para aquellos que se dividan, deben asegurarse que cada quien pague la parte proporcional de lo que usa y sea justo para todos.

6.- Visitas. 

Si vives con tus amigos es muy probable que conozcan a personas en común y no les importa llegar un miércoles de trabajar y ver a uno que otro conocido cenando en su comedor. 

Pero…¿si un roomie tiene novia y parece que prácticamente ya vive con ustedes? Deberán decidir si es necesario que la visita aporte una parte proporcional de los gastos de servicios o comida.

7.- Plazo de contrato. 

Al firmar un contrato de renta, por lo general, se estipula el plazo durante el cuál los inquilinos están obligados a pagar renta. 

Antes de firmar, es importante que definan qué sucederá si alguno de ustedes decide irse del departamento antes de vender el plazo. 

Deben elegir si estará obligado a pagar el monto equivalente a los meses faltantes o si deberán encontrar un nuevo roomie.

8.- Consideraciones al subarrendar. 

Es muy común que una persona haga un contrato de arrendamiento y que subarriende los cuartos adicionales para pagar una renta menor o incluso no pagar renta. 

Las desventajas de este modelo, es que cuando algún roomie decide dejar de rentar, el costo es asumido por la persona que subarrienda. 

Además, son ellos los que tienen que hacer reparaciones a los cuartos antes de que entre un nuevo inquilino.

Por lo tanto, si decides optar por este esquema, intenta ahorrar dinero por si hay meses en los que te quedes sin roomies y tienes que realizar reparaciones. 

Y por último, recuerda que tus roomies serán como tu familia y deberán trabajar en equipo para tener una buena calidad de vida, reducir gastos mensuales para mantenerse dentro de su presupuesto.